domingo, 24 de noviembre de 2013

El osobiker


Aunque hace tiempo que en MNBC hablamos del osobiker, y en varias ocasiones ha sido mencionado en nuestro blog, lo cierto es que nunca habíamos dedicado una entrada exclusiva a este entrañable tipo de biker. Siguiendo, pues, con nuestra anunciada serie de entradas dedicadas a la fauna biker, hoy, por exigencias de la climatología, toca hablar del osobiker. Y es que, la bajada de temperaturas que en estos días padecemos es la señal que espera el osobiker para retirarse a su guarida, de la que ya no saldrá hasta la llegada de la primavera.
 
Yo no era consciente de la existencia del osobiker hasta que en una salida organizada por un club de MTB con el que yo montaba en bici antes de la fundación de MNBC, escuché una conversación del siguiente tenor:
 
-Tronco, je pasa... Hacía mucho que no te dejabas ver.
-Ya, es que yo, en cuanto llegan los fríos, no toco la bici. A mí el frío me mata, tío; yo, durante los meses fríos, hiberno, como los osos.
-¿Y no haces na de na...?
-Lo típico, Canal +, sillón ball... Luego, me cuesta un poco bajar los kilos de más que supone la hibernación... Jajaja.
-Jo tronco, qué marrón.
-Pues sí...
 
Desde entonces, he conocido muchos osobikers y me he dado cuenta de que no se trata de una especie en extinción, ni mucho menos. Bien es cierto, que el nivel de radicalidad en la práctica del osobikerismo varía. El osobiker ultraortodoxo no tiene en su armario ni culottes largos, ni camisetas térmicas, ni calcetines de termolactil; en cuanto el frío ya no le permite salir con la equipación de primavera/verano sin peligro de hipotermia, guarda la bicicleta en el trastero, y no hay más que hablar: hasta que suban las temperaturas.
 
Hay una versión de osobiker más light que es la de aquel que, aunque tiene culotte largo, camiseta térmica, buenos guantes, etc., etc., le puede el calorcito del edredón en las mañanas de invierno, y cada vez distancia más sus salidas durante los meses fríos. Hay estudios que constatan que el osobikerismo está más extendido entre los solibikers que entre los que salen con un grupo, ya que estos últimos se exponen a que sus compañeros de salida les dediquen epítetos que ofenden su orgullo masculino. Pero bueno, en todas partes se cuecen habas, y hasta en grupos muy consolidados como MNBC suele haber algún osobiker, aunque sea de los de la versión light.
 
Dicho todo lo anterior, hay una cosa muy clara que ponen de evidencia los estudios arriba citados: el osobiker no nace, se hace. Por lo cual, desde este foro, y ante una bajada de las temperaturas más presente que inminente, animamos a todos los bikers a pertrecharse convenientemente (ahora hay prendas con las que se combate bastante bien el frío) y a no dejar de disfrutar del MTB durante los meses de otoño e invierno.
 
¡No seas osobiker! ¡Contamos contigo!  
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 17 de noviembre de 2013

El solibiker

Un bloguero no siempre es consciente del alcance que pueden tener sus comentarios y las reacciones que determinados análisis pueden suscitar. Este es el caso de la entrada publicada el pasado mes de agosto bajo el título de "El criptobiker". Y es que, a juzgar por el número de mensajes que han llegado a nuestra redacción, la entradita de marras ha levantado su polvareda (y alguna que otra ampolla), y ya se ve que el que se pica ajos come, y que no por mucho madrugar amanece más temprano... (por decir algo).

En muchos de los mensajes, no obstante, lo que se trasluce es una confusión conceptual (el problema pueden haber nuestras malas explicaderas) entre el criptobiker y el tipo de biker al que hoy dedicamos estas líneas: el solibiker. Tienen puntos en común, pero no son lo mismo; les distinguen características esenciales que hacen que la actitud de aquel sea un tanto reprobable (y, en algunos casos, cabreante), mientras que la de este mueva mayormente a la compasión.
 
En su día dedicamos una entrada a la inevitable soledad del biker. Nuestro objetivo en aquella ocasión fue ponderar la belleza y el valor formativo de esa soledad que inexorablemente se da en la práctica del MTB. Como decíamos allí, al final, las cuestas las sube (y las baja) uno solo. Aquí nos queremos referir a la soledad del que no siempre encuentra compañeros de salida, cosa que, en principio, no es ni lo ideal ni lo más recomendable. Pero la vida es compleja y no siempre coinciden horarios y oportunidades de salir. Cuando esta circunstancia se hace habitual, uno acaba convertido en un solibiker. También hay solibikers que prefieren salir solos por no bajar el ritmo de marcha de compañeros que pueden estar en mejor forma (¡craso error!), y que dicen que ya se incorporarán al grupo cuando estén más entrenados (es decir, ¡nunca!).
 
A diferencia del criptobiker, la del solibiker es una soledad soportada, no buscada. Además, mientras el criptobiker oculta arteramente sus salidas, el solibiker habla de ellas abiertamente y con una cierta melancolía. 
 
MNBC no es otra cosa que la iniciativa de cuatro solibikers (los cuatro bikers fundadores) que decidieron dejar de serlo. El objetivo fundamental de MNBC es, por tanto, atraer a sus filas a todo tipo de solibikers para que dejen de serlo; y eso, independientemente de su nivel: adaptamos las salidas al nivel de los que salen y, con el tiempo y con constancia, la mejora de la forma física sorprende al propio interesado.
 
Si tú que lees estas líneas, te das por aludido y te consideras un solibiker, déjate de historias... ¡MNBC cuenta contigo!
 
 
 
 


 

sábado, 9 de noviembre de 2013

Bajan las temperaturas

Sí, compañeros del pedal, si no sois osobikers (dedicaremos próximamente una entrada a ese entrañable tipo de biker) y no vais a invernar hasta la primavera, tenéis que tener en cuenta que el biruji empieza a hacer acto de presencia por los senderos y trochas por los que habitualmente circulamos los aficionados a este deporte en la Comunidad de Madrid y alrededores.
 
Ha llegado, pues, el momento de ponerse de largo (chaquetilla y culotte) para no morir en el intento. Después del éxito arrollador que ha tenido la equipación de verano, en MNBC hemos decidido lanzarnos a la de invierno. De momento, ya nos han pasado el diseño, que podéis ver abajo, y en breve empezaremos a trabajar el asunto con los patrocinadores. El precio final dependerá del número de bikers que encarguen la equipación y del patrocinio que consigamos (se admiten sugerencias y nuevos patrocinadores).
 
Agradeceremos que aquellos a los que, en principio, y si queda en un precio razonable, os podría interesar la equipación, nos lo comuniquéis por correo electrónico: mnbikersclub@gmail.com
 
Animaos, porque dentro de un mes será demasiado tarde para encargar la equipación, os quedaréis sin la equipación más fashion de esta temporada, y no podréis decir que no avisamos ;-)
 
 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Más fotos que longanizas

Durante esta semana han ido apareciendo en las correspondientes páginas web las fotos de las últimas pruebas en las que bikers de MNBC han participado. Nos ha parecido adecuado reunirlas todas en nuestro blog, a manera de reportaje fotográfico y botón de muestra de lo presentes que han estado nuestros colores en pruebas relevantes del MTB aficionado de la Comunidad de Madrid.
 
NOTA ACLARATORIA: En las fotos de Julio y Gabriel, el tiempo que aparece en la línea de meta de la prueba del circuito popular MTB 7 Estrellas NO ES el que emplearon en cubrir los cuarenta kilómetros de la prueba, como ya explicamos en la correspondiente entrada. ¡Que nadie se asuste ni se llame a engaño! En su día ya dijimos que somos un grupo de amigos de modestas pretensiones, que no pretendemos dar el salto al ámbito profesional (a no ser en la categoría gastronobiker, si algún día lo hacen deporte olímpico), y que, en definitiva, no somos máquinas. Así pues, cualquier aficionado al MTB con una forma modesta, y ganas de pasarlo bien en un ambiente biker de primera, es bienvenido a nuestras salidas.








 



 

domingo, 27 de octubre de 2013

We have a hero!

Alfonso, en el Camino de Santiago, que hizo en solitario
 Parafraseando el título de la famosa canción de Bonnie Tyler I need a hero, en MNBC podemos decir que "we have a hero", porque, de hecho, tenemos a un héroe en nuestras filas. Un héroe que ya lo fue en Talajara y que hoy, en la ruta Imperial de El Escorial, ha vuelto a ser "héroe por accidente", por el accidente de Héctor. Si en Talajara no escatimó medios y pericia de mecánico para que Iñigo llegara a meta, hoy no ha dudado en ningún momento en abandonar la carrera para que Héctor llegara a un hospital donde le pudieran atender convenientemente de su fractura de clavícula.

Alfonso es uno de esos héroes anónimos que, en los momentos críticos, demuestran ser, como dice la canción de Bonnie Tyler, "larger than life", más grandes que la vida. Alfonso ha demostrado una grandeza cuyas dimensiones escapan a los parámetros de medida habitual. Y por eso, en MNBC estamos orgullosos de tener a Alfonso en nuestras filas. 

¡Gracias, Alfonso, por las lecciones que nos das! ¡Gracias por ayudarnos con tu ejemplo a ser mejores!


Antes de empezar la carrera, nada hacía presagiar lo que esperaba a nuestros bikers

domingo, 20 de octubre de 2013

De perdidos, a meta

Hoy, domingo 20 de octubre, ha hecho un día óptimo para la séptima y última carrera del Circuito popular MTB 7 estrellas 2013; una salida que nos ponían, como quien dice, a la puerta de casa. En el link se puede ver que la ruta es un auténtico recorrido por terreno MNBC.
 
La carrera empezaba en el Santuario de Valverde y llevaba a los corredores hasta la altura de Tres Cantos, yendo por las pistas y senderos por los que discurre el Camino de Santiago, es decir, unos parajes que han visto pasar a los bikers de MNBC cientos de veces. La vuelta tenía un trazado que en sus primeros kilómetros era menos conocido y de gran dureza (toboganes rompepiernas, sube baja, baja sube). Al poco, vuelta a terreno muy conocido por nosotros para empalmar con los toboganes que van pegados al muro de El Pardo, hasta llegar a La Muñoza, donde estaba el avituallamiento.
 
Y fue después del avituallamiento donde empezó el lío y donde se le puede poner un pero (aunque un pero importante) a una organización excelente por lo demás. El balizado no era claro y no había nadie indicando la ruta exacta (cuando sí lo hubo en cruces bastante evidentes) en un punto que se demostró "conflictivo", ya que fuimos bastantes los bikers que nos confundimos y que, como consecuencia, vimos nuestro recorrido reducido en unos nueve kilómetros. En la siguiente vista del recorrido, indico en rojo el punto donde varios nos tiramos a la derecha, en vez de seguir de frente.
 
 
Las alarmas bikers saltaron en mis neuronas cuando vi el cartel de "faltan 10 km.": ¡no me salían las cuentas porque llevábamos 21! Pero bueno, fresco, lo que se dice fresco, tampoco iba y no se trataba de dar la vuelta para andar buscando el camino correcto; además, éramos unas cuantas unidades las que formábamos el grupo de "extraviados". No estaba en juego la medalla olímpica ni el campeonato del mundo, así que de perdidos, a meta.
 
Por lo demás, como digo, buena temperatura, barro, pero no excesivo, y el buen ambiente y buen rollito que caracteriza a todo tipo de concentración de bikers.
 
¿Qué más se le puede pedir a una mañana de domingo?
 
P.D.: Gladihéctor fue el único de los tres representantes de  MNBC que no se perdió (aunque estuvo a punto) y que hizo los 40 km. como un machote.

domingo, 13 de octubre de 2013

El gastronobiker

El gastronobiker cuenta sus rutas por los restaurantes, asadores y ventas en los que aquellas concluyen siempre. El biker común habla de los puertos, lo rompepiernas o trialera que resultó una salida, la belleza de los senderos... En fin, de lo que solemos hablar habitualmente los que practicamos este apasionante deporte. El gastronobiker, no. El gastronobiker se caracteriza por una fijación patológica que le lleva a ser incapaz de pensar en una salida de más de tres horas sin que esta concluya con algún tipo de (auto)homenaje gastronómico.

Cuando relata sus salidas, o durante las mismas, el gastronobiker siempre incluye de manera predominante en su discurso frases como las siguientes: "No veas las chuletas de cordero que sirven en la venta X", "Ni te cuento el besugo a la espalda que nos cepillamos el día que hicimos la ruta Y", "En el asador Z te ponen un vino de la casa que no se lo salta un gitano, por un precio que flipas", "Estoy hasta los güevos de barritas energéticas; en cuanto lleguemos al pueblo H, paramos a comer en un restaurante que conozco yo donde te ponen un chuletón cojonudo por cuatro perras. Luego ya solo nos quedan cinco kilómetros cuesta abajo para llegar al coche...".

Es de justicia decir, no obstante, que casi todos los que nos dedicamos a este noble deporte con una edad (y una forma) que ya no nos permite soñar con el salto al MTB profesional llevamos un gastronobiker dentro que pugna continuamente por salir. Dentro de un orden, el (auto)homenaje gastronómico de cuando en vez supone (no seré yo el que lo niegue) un importante aliciente añadido. Y es que, como alguna vez se ha recogido en este blog, la felicidad  es un plato de huevos rotos con una buena cerveza después de sesenta kilómetros subido a una bicicleta de montaña. Lo importante es que ese gastronobiker que todos llevamos dentro no acabe dominando al biker común, y que el grupete de bikers con el que uno sale no se acabe convirtiendo en una sociedad gastronómica.

¿Acabará MNBC siendo MNGC (Mountain Nogal Gastronomic Club)? No en el futuro próximo. Todavía nos queda mucha guerra que dar, muchos años y muchos kilómetros que recorrer a lomos de nuestras bicicletas. Aunque, de cuando en vez, acabemos con una buena cuchipanda.

Por cierto, ¿para cuándo la próxima cuchipanda de  MNBC? ;-)